Virtud o defecto.
Virtud y defecto son las dos caras de la hoja de una navaja. Existe una imperceptible y poderosísima conexión entre virtud y defecto, el filo, de modo que todas aquellas características que nos ensalzan en un contexto nos derrumban en otro, y viceversa. La clave del éxito reside en conocer exactamente en qué posición -de virtud o defecto- nos encontramos respecto a las circunstancias, cuál es la cara de la hoja que muestra la navaja, y actuar en consecuencia.



___________________________________________________________________
